La situación cultural de los años noventa del XX tiene un carácter singular. Tanto en el universal como en el mexicano cohabitan tendencias, herencias y prácticas teatrales diferente condición. Los investigadores del mexicano han clasificado a los representantes la dramaturgia actual bajo diferentes criterios: modelos de escritura dramática (Armando Partida); la presencia o ausencia de compromiso social (Rascón Banda); la correspondencia con “realidad virtual” y no con “una posmodernidad mexicana inexistente” (Enrique Mijares). TEXTO COMPLETO