A continuación se reproduce el texto de la carta que le será entregada a los C. Diputados de la LXI legislatura el próximo lunes 18 de octubre, además de que buscaremos su publicación en los principales medios.
Es importante que toda la comunidad manifieste su adhesión lo más pronto posible, pues la iniciativa de ley será discutida y votada a más tardar el próximo 20 de octubre.
Puedes imprimir el texto de esta carta para recolectar firmas y enviar las adhesiones al correo electrónico apoyo226bis@gmail.com; o bien, anotar tu nombre creando una entrada aquí mismo, en el blog.
A los C. Diputados de la LXI Legislatura:
Los que suscribimos, miembros de la comunidad teatral del país (actores, directores, dramaturgos, escenógrafos, profesionales de las artes escénicas en general y espectadores del teatro mexicano) manifestamos nuestro apoyo total a la iniciativa de creación del artículo 226-bis de la Ley del Impuesto sobre la Renta, que establece un estímulo fiscal al teatro mexicano.
El proyecto de creación del artículo 226-bis establece un mecanismo mediante el cual los contribuyentes morales podrán destinar hasta el 10% de su pago de ISR a la producción de una determinada obra teatral. De esta manera, la iniciativa privada tendría la invaluable oportunidad de contribuir al desarrollo cultural del país sin que esto represente una carga honerosa adicional, pues el fondo proviene de sus impuestos pagados al erario público en el ejercicio fiscal anterior. De aprobarse la creación de este artículo, se dispondría de hasta 50 millones de pesos anuales destinados exclusivamente a la producción teatral independiente, los cuales se ejercerían a través de un fondo que podría otorgar apoyos de hasta 2 millones de pesos por proyecto.
Consideramos que este estímulo fiscal impulsará definitivamente el resurgimiento de la producción teatral independiente en todo el país, como ha sucedido con el cine nacional a partir de la promulgación del artículo 226 de la Ley del ISR, el cual ha catapultado la producción en el ramo, que pasó de menos de 10 a más de 70 películas anuales, es decir, casi un mil por ciento de incremento en menos de un lustro.
Estamos ante una disyuntiva crucial para que los creadores escénicos independientes consoliden sus vínculos con los patrocinadores privados y con el público, pero también, para que se fortalezca la presencia del teatro como experiencia colectiva en una sociedad más participativa e influyente. En países como Brasil y Colombia, una forma efectiva de combatir la violencia y fomentar la reinserción social ha sido la instrumentación de políticas de apoyo a la cultura y la educación. El teatro no sólo es un ámbito de disfrute estético al que los mexicanos tenemos derecho de acceder, como lo estipula la Constitución respecto a toda actividad cultural; sino un medio que permite, alienta y hace posible la convivencia diaria al interior de nuestra sociedad, a todo lo largo y ancho del país. El teatro es, por excelencia, el territorio del diálogo y de la interacción comunitaria. Por ello, consideramos que la aprobación de este estímulo fiscal puede marcar una diferencia radical en la vida cotidiana de nuestro país, por ende, en la reconstitución del tejido social tan deteriorado por el contexto de violencia que vivimos diariamente.
¡Menos balas y más teatro!